Toño Sánchez Jr responsabiliza

Periodista, Antonio Sánchez Junior

En reacción al asalto de encapuchados a la residencia de su amigo, Raimundo Berrocal, ocurrida la semana pasada, el periodista Antonio Sánchez Junior se arrogó el ataque en contra suyo, porque – según dijo- los atacantes saben de la amistad y afecto que le profesa a su amigo Ray.

Responsabilizó del ataque y de lo que les pueda ocurrir en adelante a un grupo de afectos del movimiento Centro Democrático a quienes ligó con los orígenes del paramilitarismo en Córdoba y de sus estrechas relaciones con el entonces líder de las Autodefensas, Carlos Castaño.

En el señalamiento realizado en una de sus habituales crónicas, el reconocido periodista sostiene:

«Hago responsable, de lo que le pase a Raymundo Berrocal y a mí a: Jairo Díaz Sierra, Adriana Cote Velosa, Salvador Vélez, Pedro Ojeda, Carlos Spath, David Bianchi y Abraham Hadad. Todos ellos miembros de la ‘Secta’ del CD. Metan allí también a María Teresa Hadad.

Todos los anteriores miembros o simpatizantes del paramilitarismo, porque así lo viví cuando fui amigo de Carlos Castaño»

Raimundo Berrocal es un emblemático intelectual Monteriano, que ha cosechado una variada y amplia red de amigos de todos los estratos sociales y de distintas disciplinas profesionales y oficios. La semana pasada fue objeto de un aleve asalto a su residencia que comparte con una hermana suya y en un momento en el que se hallaba ausente.

Tras ligar el asalto a la residencia de su amigo, Raimundo Berrocal a una retaliación por una columna periodistica escrita por él sobre la Cámara de Comercio de Montería, el peridodista Antonio Sánchez hizo una semblanza de los orígenes de las personas a la que responsabiliza del ataque y la manera como tejieron sus relaciones con el paramilitarismo, del que aseguró que se beneficiaron, precisando:

«Y entre ellos hubo militantes de la guerrilla, el narcotráfico, el paramilitarismo y la corrupción. Pero todos gozan de buena salud y buen billete. ¡Ahhh! Y de la protección de Iván Duque.

Solo por contarles algo. Por allá, por los años 80 del Siglo pasado, corrió un rumor de que a Carlos Spath el B-2 lo iba a matar por torcido. Pero Don Rodrigo García Caicedo (R.I.P.) intercedió y lo salvó, así lo ha asegurado su hijo Jaime García. Pero cuando Don Rodrigo murió ni siquiera fue a dar el pésame.

Pedro Ojeda, estuvo escondido un tiempo en Bogotá, hasta que Carlos Castaño lo mando a buscar y lo salvó de una muerte segura que tenía por haberle quedado mal a una gente de Cali. De allí vienen todos los cuentos del Centro Comercial Alamedas.

Salvador Vélez se vive ufanando de ser un poderoso intocable porque una hermana de él por parte de madre ha estado al lado de presidentes y de Germán Vargas Lleras.

David Bianchi se olvida de aquellas épocas del contrabando de maquinaria pesada que llegó a Colombia.

Y Abraham Hadad se olvida de la finca Misigüay, que terminó en manos de Fidel Castaño y que desde allí salieron las más crueles operaciones de los paramilitares.

Yo a lo mejor no he sido un buen Periodista. No he negado que fui amigo de Carlos Castaño, de que existió una amistad que fue más allá de la relación fuente – periodista. Así lo dije en una declaración en la Corte Suprema de Justicia. Pero nunca me favorecí ni me enriquecí de esa amistad, como muchos de ustedes sí lo hicieron.»

Finalmente, deja como constancia que se encuentra todo listo y que la Camara de Comercio de Montería se encuentra «intervenida»  para que se escoja como nueva directora a Adriana Cote, señalando que:

Para que Conste. Ya está todo listo para intervenir a la Cámara de Comercio y poner a Adriana Cote, así se lo juró María Teresa Hadad.»

La denuncia concitó el apoyo solidario de diferentes medios y redes sociales de comunicación que subrayaron – además- la necesidad de que se conozca, de una vez por todas, el oscuro capítulo de los terceros civiles responsables de los crímenes de guerra, auspiciadores, organizadores y financiadores de la expansión paramilitar.

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